1. Un curso feliz

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Todas las búsquedas nos sirven para algo. Me he sentido sucesivamente católico, manifestador de abundancia, meditador tántrico, casi budista, cristiano científico…Ha sido un viaje movido los 30.

Un día leí a Tolle y ahí estaba. Y también Sergi Torres, y ahí volvió a aparecer. Un curso de milagros. Qué genialidad. No sé si me gustaba más «milagros» o el «Un». No «El curso». Y esto sí se quedó, más de un mes, y más de un año.

Cualquier enseñanza que no se base más que en el amor no durará en nosotros. Y eso implica sentirnos  más relajados, más locos, más felices.

Este es un curso feliz.

46. De convulsiones, madres y nada

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Te vi en el parque esta mañana paseando al perro. Había una señora haciendo lo propio con su perro C. Llevaba guantes y mascarilla.

De repente, C empezó a convulsionar. Estaba en el suelo, lleno de miedo, espuma en el hocico. Ella comenzó a llorar. Le había pasado sólo una vez, hace ya muchos años. Restos de un vómito de hierba a su lado.

Te acercaste corriendo. «¿Qué se puede hacer?». Ella, «Nada, tan sólo esperar».

Tú querías abrazar a C, darle besos y decirle que no pasaba nada. ¡Pero no podías (Covid mediante)!

Pediste un milagro en tu mente.

C se levanta. Tambaleante. Se va estabilizando. Y poco a poco se va recuperando. Ella ríe todavía con lágrimas en los ojos.

Otro hombre con un perro pasa en ese momento. «Es normal. ¡Cuando comen hierba les puede suceder eso! Ya mismo se le pasa». Y se va.

¿Qué ocurrió aquí? ¡No sé!

Sólo sé que quisiste ser como una madre. Elegiste ayudar sin tener miedo, sin lágrimas. Simplemente ayudar sin dar realidad a lo estaba pasando. Hacerte cargo de las causas sin prestar atención al ruido y a la furia.

Ver las formas NO nos ayuda a entender lo que ocurre en el mundo de la forma. Hay una corriente de significado detrás, invisible, todo un mundo de pensamientos y decisiones que florecen en el mundo, como surgiendo de la «nada».

Esa «nada» es más real que esto que tengo delante de mis narices.

45. Avances, retrocesos

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Me vino esta imagen durante la meditación de la mañana:

Avances en la integración de UCDM.

Por ego consciente me refiero a ese momento en el que uno toma conciencia de que el ego está al mando, pero al menos ya te das cuenta. Ahora ves el error, que es el paso inicial para poder corregirlo de la mano del Maestro ES.

Para mí el miedo crece temporalmente en la fase del ego consciente (el máximo de la curva de Miedo). Es por eso que a veces al iniciar el estudio de UCDM sufrimos una gran convulsión. Es ahí justo arriba también cuando tenemos dos opciones: o resbalar hacia atrás para quedarnos estancados en el campo de batalla (el ego nos tira hacia abajo, abandonamos el Curso) o dejarnos caer hacia delante y deslizarnos por la curva del amor impulsados por el Espíritu.

Me imagino como montado en un trineo, intentando coger todo el impulso que puedo. Y subo, subo, subo… Y se para.

Y caigo para atrás.

Y vuelve el nublado.

¡A ver si un día salimos volando arriba, arriba!

44. Ayunos

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Quizá estos días confinados no sea tan prioritario comer poco.

Y tampoco lo sea escuchar menos noticias.

O movernos mucho.

O mandar menos whatsaps. O mandar más.

Lo que me vendría bien es ayunar de:

– dar consejos: «Deberías»

– usar imperativos: «Haz»

Si adquirir compromisos sirviera para algo, si mi mente recta fuera consistente, haría una solemne promesa: No más consejos. No más imperativos.

Nunca más en mi vocabulario.

Tu hermano (persona, animal, cosa) es un Hijo de Dios, tan libre como Dios lo parió.

¿Cómo osar interferir en su santa libertad, que es también la mía?

43. No hay más

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Sólo vivo durante la meditación. La ventana directa a la Consciencia, la Presencia, el Gran Amor.

En UCDM puedes cambiar «mente» por «Presencia», «perdón» por «Presencia», el «Reino» por «Presencia». Es divertido ver cómo todo el libro es un canto a la Consciencia y cómo puedes darle diferentes nombres.

Cuando meditas, entras en el Reino donde todos los Regalos de Dios nos aguardan: dicha, paz, amor.

No parece gran cosa, ese silencio.

Sobre él surgen los 3 movimientos: percepciones, sentimientos, pensamientos. Aunque se reducen a uno, la mente, porque sentimientos y percepciones son variaciones del pensamiento.

La mente errada es el pensamiento, la mente recta es el silencio de la presencia.

Los días en los que no medito, no existen, no cuentan. Meditar es vivir.

No tengo 42 años. Confieso que he vivido, quizá, no más que algunas horas.

Sólo existe la meditación. No hay más. Lo demás es la nada.

42. Confinados

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No hay peor confinamiento que el de mis propios juicios.

Siempre mordiendo la misma piedra.

¿Crees que algún día nos cansaremos?

Podemos estar encerrados en un piso, pero lo de mi mente es mucho peor.

Qué hábito más cansino.

Te deseo una rápida salida del confinamiento.

El Amor es contigo.

41. Un día cualquiera, quizá

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Imagina despertar una mañana y sentir una felicidad dentro como un río de agua viva.

Que diera igual qué tarea, qué encuentros, qué obligaciones aparecieran por delante.

No habría juicio, ni preferencia, ni prioridad.

Imagina una llanura feliz eterna coloreada tenuemente por los caprichos de la forma, el pensamiento y la percepción.

Y así otro día y otro.

Y no nos servirían toneladas de cosas aprendidas para clasificar y ordenar. Para ir más rápido y ganar más.

¿Más de qué?

Si estás desbordado por dentro. Si no te puedes contener.

Si ya no hay días.

40. De sectas y UCDM

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Nos enteramos el otro día que la mitad de los infectados por el corona virus en Corea del Sur, parecen pertenecer a una secta cristiana, la Iglesia de Jesús Shincheonji, Templo del Tabernáculo del Testimonio. Cito:

«El culto se centra en la personalidad de su fundador y presidente, Lee Man-hee (1931), quien asegura que Jesucristo se apareció ante él como una brillante figura celestial». «Las creencias del grupo se basan en la idea de que la Biblia está escrita en metáforas y que solo Lee puede interpretarlas correctamente.»

«La necesidad de reclutar está relacionada con el principal punto de la doctrina de la secta: completar 144.000 adeptos. Una vez que se llegue a esa cifra, entonces todos los miembros tendrán la vida eterna y se convertirán en grandes sacerdotes que dirigirán el mundo».

El DRAE define secta como:

1. Doctrina religiosa o ideológica que se aparta de lo que se considera ortodoxo.

2. Comunidad cerrada, que promueve o aparenta promover fines de carácter espiritual, en la que los maestros ejercen un poder absoluto sobre los adeptos.

En general, cuando se habla de secta, nos referimos a la segunda acepción y siempre tiene una connotación negativa.

La esencia de las sectas, igual que las de cualquier otra manifestación del ego, es el especialismo. Así, las principales características de una secta se podrían resumir:

1. Hay uno o varios líderes con características superiores, a los cuales hay que seguir ciegamente.

2. Los propios seguidores a su vez, se consideran superiores a los no adeptos.

3. Vivir en círculos cerrados en las que se crea un clima combinado de superioridad y terror.

4. Las doctrinas de la secta son el único camino válido para la Verdad o Dios.

¿Cómo podría ser el Curso una secta cuando…

1. Reconoce que todos somos iguales, incluido Jesús?

2. Reconoce que no es más que uno de los muchos caminos a la Verdad?

3. Está diseñado para el estudio personal, no existen líderes y no requiere la creación de comunidades o grupos?

4. Afirma que el único objetivo es la Paz?

5. Reconoce que todos somos uno y que tú y tu hermano sois lo mismo?

6. Es perfectamente compatible con enseñanzas budistas o advaita?

Pues eso, que todo lo que no sea la religión dominante es secta.

Pero de la primera acepción.

39. Hermanos padres

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Queridos progenitores, dejad a vuestros hijos en Paz (Pink Floyd).

Los hijos no son nuestros, son en Dios.

No se deben a vosotros, sino a Ellos mismos.

No deben fidelidad nada más que a su propio Ser.

Jesús, con 12 años, en la sinagoga, les dejó claro a sus padres las prioridades. ¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que es necesario que yo esté en las cosas de mi Padre? Pero ellos no comprendieron lo que les dijo.

Mis padres son mis hermanos. La Filiación es una tabla rasa.

Padres, os amamos, os estamos agradecidos eternamente. Pero para encontrar vosotros la Paz, tenéis que dárnosla.

Dar es recibir.

38. El Recuerdo

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En los días de instituto, estudiábamos en religión diferentes corrientes de pensamiento a favor y en contra de la experiencia religiosa.

¿De dónde venía la idea de Dios?

También en la expresión artística surgía una pregunta parecida. ¿Por qué ese mirar más allá, por qué invocar a poderes sobrenaturales?

¿Ha existido alguna vez alguien desde nuestro nacimiento como especie en la que no surgiera esa pregunta? Aunque fuera para contestarla con un rotundo NO.

¿Y si la pregunta estuviera en nuestro ADN? ¿Por qué se puso allí?

El Curso llama a esa idea, al Recuerdo de Dios, Espíritu Santo.

Es como un susurro, un picor, en el cuello del ateo, del agnóstico, del creyente.

El Espíritu llama gentilmente a nuestra puerta, una y otra vez.

Eh, en tu ecuación falta algo.

Nosotros miramos para otro lado.

Pero la cuenta sigue sin cuadrar.

37. Café con leche

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A quién no le gusta un buen café.

Energético, divertido, lleno de dramatismo, ¡gran compañero!

Demasiado negro, tampoco. Con un poco de leche. Esa blancura nos calma, nos tranquiliza.

Mi ego es cafetero. Le va la marcha. Pero le gusta intercalar buenas obras, ¡al fin y al cabo soy una gran persona! Blanquear la negrura.

Pero el café requiere agua. Agua que caliento para que atraviese el filtro de mi ego.

El agua se deja, puro amor, pero es muy suya, no deja de ser agua. Si todo se tranquiliza, ella se hace dueña.

El agua es insípida, incolora, neutra. Feliz al darse, contenta de dar la vida.

El agua busca su camino. Es humilde, le gustan los puntos bajos.

Mi alma es agua. Mi ego quiere un expresso y leche al mismo tiempo.

¿A quién elegiré hoy?