2. Los socios de la disociación

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En una matriz de bucles sin fin donde la negación representa el ego, una sonrisa, un roce en el brazo o una mirada certera, son el rayo de luz de esos 1s de la matriz que suman infinito. Pero y si en la matriz de partida, la servidumbre, el avasallamiento y el miedo crean un bucle de SÍes infinitos, donde se ha automatizado la sonrisa blanqueada y las gracias de la máquina de tabaco.

En ese mundo un NO auténtico es el camino al amor, es el camino a ser fiel a uno mismo y a las demás almas. Qué difíciles son esos NOes que tanto avergüenzan, tan remotos de primeras, pero que van resonando primero dentro y luego fuera y que inducen los cambios de sistemas, un lanzamiento en caída libre riendo en picado.

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