28. Como ángeles

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En el Curso se habla de nuestra condición de Hijos de Dios continuamente lo que nos hace eternos, inocentes, íntegros. Pero nos cuesta quitarnos nuestro disfraz humano. De hecho el ser Hijos nos refuerza la tendencia a vernos como un cuerpo.

Estoy leyendo Ángeles en mi cabello de Lora Byrne. Es una escritora irlandesa que ha estado comunicándose con ángeles desde que era niña. No es de extrañar, con la sensibilidad que nos caracteriza, mucha gente (familia incluida) pensaba que era retrasada.

En el Curso los ángeles se mencionan como seres divinos que no llegan a la categoría de Hijos. Son como unos primos nuestros, que nos intentan ayudar continuamente, aunque normalmente no los dejamos ni a tiros, que ya nos arreglamos nosotros.

Bueno, pues estaba pensando que me es de gran ayuda imaginarnos como ángeles. Los Hijos de Dios somos seres luminosos y perfectos, pero encarnados en personajes con disfraces opacos y caras largas viviendo en un mundo Mad Max (máxima locura). Somos seres extraterrestres, de un resplandor inimaginable, pero pasando unas vacaciones pagadas en un mundo chungo.

Estamos hartos de aparentar ser humanos. Arranquémonos el uniforme, la peluca y la careta. Ya es hora de mostrarnos como nuestros Padres nos trajeron al mundo.

¡Millones de vatios!

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