61. Hay caracoles

Tiempo de lectura: < 1 minuto
Divertida danza entrópica. (OpenClipart-Vectors en Pixabay).

El mundo y UCDM

En una tienda de barrio, la persiana metálica bajada durante semanas, un delicado y ya sucio cartel anuncia: «Hay caracoles».

El día que se puso, seguro que habría planes, certezas, en una mente ajetreada.

Hoy ocurre esto, mañana será lo otro.

Y la entropía se manifiesta un poco más claramente que de ordinario y parece oírse un gran crujido en el mundo.

Todo se llena de números rojos y nuestras certidumbres se desangran.

Están los resignados. Pero de los que más hay, son los que ya sabían. Todo esto, un gran castigo. Siempre hay un sistema económico, un partido, un grupo social, un otro a quien responsabilizar.

Nosotros, siempre, cara de inocencia.

Cuando el uno se dividió, surgió el dos. Ahí justo, la culpa, la proyección, el dedo acusador.

El mundo es dos. Entropía. Divertida danza macabra.

Mientras que deseemos que dure.

Y sí habrá caracoles. Y la persiana algún día subirá.

Pero habrá quizá menos planes y certezas.

Por un tiempo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *