76. El Horizonte Definitivo

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El Amor y UCDM

La peculiar ceguera del amor (1)

Hablar sobre lo innombrable. Qué atrevimiento.

José Luis Molina lo dice mucho en sus vídeos. Aquí no sabemos qué es el Amor.

El Amor es extremadamente sensible, lo Ve todo.

Percibe cada contracción, cada abandono, cada fruncir de ceño.

Y aunque todo cabe en su campo de consciencia, no Ve diferencias.

Es que como si allanara todos los desniveles, cordilleras y simas, para alcanzarlo todo con su Vista.

Un Universo totalmente plano.

Puede que sea eso por lo que los marineros se enamoraban del mar.

¿Cómo puedes contemplar el Horizonte todo el día y mantener tu sentido de la identidad?

El Amor no ve nada que no sea igual.

No ve culpa, ni pecado, ni muerte.

Amor, ¿dónde te encuentras mejor?

¿En el reconocimiento de las diferencias o en la ceguera de la igualdad?

¿Debemos crear un Ministerio, una Oficina, un museo, una Historia, un cementerio, un supermercado, un templo para cada una de nuestras aparentes infinitas particularidades?

El ego reconoce la diversidad para separarnos.

El Amor reconoce la diversidad no viéndola.

La diversidad es una ilusión.

El Amor tu única realidad.

El Horizonte Definitivo.

(1) Free-Photos en Pixabay

Una respuesta a «76. El Horizonte Definitivo»

  1. Es tan difícil no ponerse el primero o el último? Todo a base de picos y valles, que desastrillo no? Ojalá nos pusiéramos en serio a bajar la frecuencia y aumentar la amplitud para seguir ese amor continuo y plano que tan bien y también describes

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