53. Nuestras defensas con UCDM

Tiempo de lectura: 2 minutos
La aparente Gran Distancia.

Las defensas en UCDM son un tema fundamental en el texto. Como regla general, nuestro ego se defiende de múltiples maneras contra el Amor, Dios o como prefiramos llamarlo. Pero hay un tipo de resistencias específicas que surgen en muchos estudiantes occidentales debido a que el texto parece venir cargado emocionalmente:

1. Tras Helen transcribir el curso manualmente procedente de Jesús, el texto sufrió una serie de «mejoras de edición» (modificaciones, alteraciones y recortes) realizadas por Helen y Bill con objeto de eliminar referencias personales y aspectos controvertidos, así como de dar cierta solemnidad espiritual al texto.

2. En la edición española, en la traducción, a pesar de ser de una gran calidad y belleza, se tendió a añadir otra capa de solemnidad acorde con un texto espiritual de carácter cristiano. Esta diferencia cualitativa se observa al leer la versión en inglés, que es más ligera y cercana que la española.

3. Sobre el uso del lenguaje cristiano, es evidente que en la sociedad actual genera atracción y rechazo, quizá es más frecuente en el segundo caso. A mí personalmente me parece maravilloso que UCDM haga una reinterpretación de los conceptos que la iglesia institucionalizada ha hecho durante siglos y creo que es un gran servicio que el curso hace al mensaje real de Jesús. Pero esto es algo que se va superando cuando ves la maravillosa profundidad y amor que encierra el texto.

4. A esas cargas derivadas de cómo se elaboró y tradujo el texto, le hemos de añadir todo nuestro bagaje cultural, religioso y personal, que viene equipado con un buen arsenal de defensas. En el Capítulo 20 del reciente libro Jesus: A New Covenant, se recogen casi 200 diferentes tipos de creencias y deseos en defensa de la separación.

5. Y, como último recurso, para el ego conseguir hacer la fortaleza inexpugnable, está esa tradición de que el curso es muy difícil y requiere de muchos años de estudio para entenderlo.

El patrón presente en todas las etapas de esta evolución es aumentar LA SERIEDAD, LA SOLEMNIDAD, LA COMPLEJIDAD.

Somos afortunados de que muchos maestros nos hayan facilitado el camino, empezando por todos los maestros involucrados en las ediciones originales. La edición de UCDM de Robert Perry con las transcripciones originales de Helen, incluyendo los Cameos con Jesús, nos acercan increíblemente a la ternura de esta enseñanza. Cay Villars, por su parte, a través de sus Círculos de Luz, nos muestra cómo la Luz y Jesús se encuentran a disposición de todos, aquí, ahora.

Nada más fácil que reconocer la Luz.

La complejidad es siempre del ego.

52. Retraduciendo (muy ligeramente) el prólogo del Evangelio de S. Juan

Tiempo de lectura: 2 minutos

Logos (en griego λóγος -lógos- ) es una palabra griega que tiene varios matices de significado: Logos es la palabra en cuanto meditada, reflexionada o razonada. Puede traducirse de distintas formas: habla, palabra, razonamiento, argumentación o discurso. También puede ser entendido como: «inteligencia», «pensamiento», «sentido» (https://es.wikipedia.org/wiki/Logos).

Y si cambio la Palabra (logos) por Mente (podría ser Consciencia también) como sugiere UCDM en el T-8, VII-7(«La Biblia dice: “El Verbo (o pensamiento) se hizo carne”.»). Veamos:

————————

1. Al principio existía la Mente, y la Mente estaba junto a Dios, y la Mente era Dios.

2 Al principio estaba junto a Dios.

3 Todas las cosas fueron hechas por medio de la Mente y sin ella no se hizo nada de todo lo que existe.

4 En ella estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.

5 La luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la recibieron.

6 Apareció un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan.

7 Vino como testigo, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por medio de él.

8 Él no era la luz, sino el testigo de la luz.

9 La Mente era la luz verdadera que, al venir a este mundo, ilumina a todo hombre.

10 Ella estaba en el mundo, y el mundo fue hecho por medio de ella, y el mundo no la conoció.

11 Vino a los suyos, y los suyos no la recibieron.

12 Pero a todos los que la recibieron, a los que creen en su Nombre, les dio el poder de llegar a ser hijos de Dios.

13 Ellos no nacieron de la sangre, ni por obra de la carne, ni de la voluntad del hombre, sino que fueron engendrados por Dios.

14 Y la Mente se hizo carne y habitó entre nosotros. Y nosotros hemos visto su gloria, la gloria que recibe del Padre como Hijo único, lleno de gracia y de verdad.

15 Juan da testimonio de él, al declarar:

«Este es aquel del que yo dije:

El que viene después de mí

me ha precedido,

porque existía antes que yo».

16 De su plenitud, todos nosotros hemos participado y hemos recibido gracia sobre gracia:

17 porque la Ley fue dada por medio de Moisés, pero la gracia y la verdad nos han llegado por Jesucristo.

18 Nadie ha visto jamás a Dios; el que lo ha revelado es el Hijo único, que es Dios y está en el seno del Padre.

————————

Para mí es un testimonio no-dual. La Mente separada crea el mundo, pero Dios no deja de incluir en el mundo el pensamiento de Luz (mente recta o Espíritu Santo) para marcar el camino de regreso a la Unidad que somos todos, en el seno del Amor, Mente unificada.

51. Tarareando el Capítulo 8 de UCDM: El viaje de retorno

Tiempo de lectura: 3 minutos

La dirección del plan de estudios de UCDM es la paz, esa es su motivación. No busca mejorar materialmente tu vida, que manifiestes nada en el mundo. Su integración conduce a una paz consistente.

La diferencia entre el aprisionamiento y la libertad se deriva de los planes opuestos del ego y el Espíritu. Mientras que el primero sólo persigue que no salgamos de la ratonera de los deseos y el aislamiento, el Espíritu simple apela a nuestra voluntad libre. ¿Y cuál es esta? Pues lo mismo que quiere Dios para nosotros, paz y felicidad completas. ¿Qué otro cosa querríamos tener? El Plan de Dios tiene un final seguro que es nuestra Unión plena en el Amor de todos, pero Él nos creó libres. Nuestro libre albedrío se expresa en permitirnos que seamos nosotros cuándo queremos que esto ocurra.

El encuentro santo ocurre cuando nos unimos en la luz. Cada relación es una nueva oportunidad para salvarnos. Somos luz, todos los hermanos, al igual que Dios. Nuestro destino es el de nuestros hermanos porque somos ellos. No puedo encontrarme a mí mismo únicamente porque no soy un ente separado.

El regalo de la libertad es el máximo obsequio que podemos dar a un hermano. Porque sólo así reconocemos su naturaleza.  La libertad es creación porque es amor. El fin del mundo tendrá lugar cuando termine el Aislamiento, la Separación. Curarse es superar la separación, es alcanzar la unión.

La voluntad indivisa de la Filiación es la misma que la de Dios. Vivir en plenitud, todos queremos, todos necesitamos lo mismo. Nuestro camino es el regreso a Dios, al Hogar.  Jesús va delante porque trascendió el ego, al igual que nosotros lo haremos. El ego sólo tiene el poder de demorarte.

El tesoro de Dios somos nosotros, su Hijo. Dios no nos ha abandonado, no nos odio, no nos castiga. Dios nos ama como el padre al hijo pródigo. Le da igual lo que hagamos, siempre nos recibirá jubilosamente. Nuestra función es extender conjuntamente el Amor de Dios para así acrecentarlo. El viaje a Dios es un viaje sin distancia a una meta que nunca ha cambiado. El corazón de Dios está en nosotros, su Tesoro. ¿Dónde ponemos el nuestro?

El cuerpo es un medio de comunicación cuando lo ponemos al servicio del Espíritu. Si lo usas para atacar refuerzas la separación. Utilizarlo para unir a otras mentes el propósito de la salvación. El pensamiento es comunicación y puedo utilizar el cuerpo para la unión. Así, el cuerpo, el templo del ego, se convierte en el templo del Espíritu y al hacerlo, sanamos. Su utilizamos el cuerpo para otros objetivos, dará lugar a enfermedades, pues fomentará la separación, interrumpiendo la extensión del amor. La salud es tener un propósito unificado para el cuerpo, el mismo que el de la mente, que es extender.

Considerar el cuerpo como medio o como un fin deriva del maestro que elijas, el Espíritu o el ego. El ego está interesado en la enfermedad porque certifica tu vulnerabilidad. La enfermedad es un testigo de que hemos elegido la separación. Un cuerpo enfermo no tiene sentido, porque el cuerpo no tiene finalidad. El cuerpo es un recurso de aprendizaje, no un maestro. El cuerpo es una herramienta de la mente. La salud es el estado natural de todas las cosas cuando se ponen en manos del espíritu.

La curación es el resultado de elegir la percepción corregida por el Espíritu. Cuando el ego te tiente a enfermar no pidas al Espíritu que cure el cuerpo, sino que te enseñe a percibir correctamente el cuerpo. Toda clase de enfermedad y la muerte son expresiones físicas del miedo a despertar. El descanso procede de despertar, no de dormir. La curación es la liberación del miedo a despertar. La enfermedad no se origina en el cuerpo, sino en la mente. Es síntoma de que la mente está dividida y no tiene un propósito unificado.

49. Traer adelante

Tiempo de lectura: < 1 minuto
Meditar es recordar que la Presencia está delante. En el primer plano de nuestra existencia.
Primerísimo primer plano de la Presencia.

Hay un icono en MS Word que es «Traer adelante».

Parece que el cuerpo es el centro de nuestra experiencia.

Pero UCDM nos enseña otra forma de ver. Tu Consciencia, Mente es el centro de la experiencia. Tus pensamientos, pasiones y percepciones (las 3 P) están detrás de tu Presencia. Ella permanece, mientras ellas van y vienen alborotadas.

Nuestro estado natural es ser Presencia, Vida consciente. El amor, la paz, la felicidad, no son emociones, son estados del Ser.

Nuestro estado habitual es identificarnos con las 3 P. Vivir tan pegados a ellas como si fueran nosotros mismos.

Nuestro estado natural es meditar, traer adelante lo que Es.

Nuestro estado habitual es la preocupación (por la culpa del pasado, por el miedo al futuro).

Cuando meditamos, hacemos click en el icono y todo se recoloca.

Lo que está delante, vuelve al primer plano.

Ahora todo está bien.

48. Anástasis

Tiempo de lectura: < 1 minuto

Anástasis (del griego – subida, resurrección) designa un tema iconográfico tomado en Oriente como imagen simbólica de la Resurreción. Se asocia con el descenso de Cristo a los infiernos, insistiendo en la victoria redentora sobre la muerte y la salvación de la humanidad afectada por el pecado original, si bien el significado primordial del término es el de alzamiento o resurrección. Cristo, después de haber muerto y ser sepultado, descendió al Hades o infierno de los justos, donde aguardaban la resurrección los no bautizados, para vencer a la muerte y llevarlos consigo. El acontecimiento tuvo lugar antes de la Resurrección corporal del sepulcro acontecida al tercer día de la crucifixión (www.ucm.es › data › cont › docs › 621-2013-11-21-3. Anástasis.pdf).

Y Cristo bajó a los infiernos, antes de resucitar.

Bajó para salvar a los justos que vivieron antes de él.

En las catacumbas del subconsciente se esconde nuestro ego, acompañado de toda la culpa acumulada desde tiempos inmemoriales.

También ahí escondidos en el infierno de nuestra mente, arrinconados, yacen nuestros impulsos milagrosos, no expresados.

La Luz del Espíritu baja y radia su Esplendor hacia todos los rincones oscuros y rescata lo Bueno que oculto se encuentra.

Cristo, nuestro Ser supraconsciente, hace el Trabajo que nosotros no sabríamos solos.

Sólo nos queda, conscientemente, abrir la puerta a la Luz que ilumine los antros donde vive nuestro NO a Dios.

Meditamos para abrir la puerta y que entre la Luz.

Hoy, como todos los días del Confinamiento de mi vida, mucho antes de este confinamiento actual, debería ser día de Limpieza.

47. Tarareando el Capítulo 9 de UCDM: La aceptación de la Expiación

Tiempo de lectura: 3 minutos
No te fíes de mis ojos, ¡estoy soñando!

Somos un pececito de colores soñando. Un espíritu bañado en las aguas del Amor, pero olvidado de sí mismo y entretenido con el canal de series «Puro drama». Y soñando, soñando, creemos sufrir, ser atacados, cuestionados, no valer lo suficiente.

Aceptar nuestra realidad es recordar el pececito feliz que somos. El agua nos protege, nutre y divierte eternamente, nada nos falta. Pero la pantalla es muy entretenida, nos consume toda la atención y nos creemos ese ser lleno de problemas y retos.

Estamos tan angustiados en el sueño que rezamos para resolver nuestros problemas específicos. ¡Necesito eso! Pero la respuesta a la oración rara vez nos llega en la forma que nos gustaría. ¿Para qué pedir entonces? ¿O es al contrario? ¿Y si siempre recibimos exactamente lo que pedimos? Si elijo tensión, veo tensión. Si elijo compasión, veo compasión. Quizás mi mente no sea tan insignificante como parece. Sembramos y cosechamos en consecuencia. ¿Qué cosecho? Lo que me den mis hermanos. En ellos veo lo que sembré. Ellos son la respuesta a mis oraciones, porque ellos me muestran qué es lo que realmente deseaba. ¡Observemos los resultados de nuestra vida para ver qué andamos pidiendo!

En el sueño hay toda clase de errores. ¡Pero si el sueño lo hicimos nosotros! ¿Pero qué importancia tiene un error en el sueño? Pues muy relativa. Todo lo que nos mantenga en el sueño es error, todo lo que nos despierte, acierto. Pero el verdadero error es «ver» el error como algo grave. La corrección del error en los demás no es nuestra función porque esa propia actitud correctora es un error. La corrección del error en mí tampoco es mi función, porque yo creé todo el tinglado. ¿Cómo salgo de aquí? ¡Tenemos la Luz, el Espíritu Santo! El despacha perdón como en Globo, a domicilio y en unos minutos, con tan sólo una llamada.

El plan del perdón del Espíritu es muy divertido porque consiste en pasar por el alto el error no admitiendo que lo fuera. El ego perdona, diciendo «Has pecado, pero en mi magnanimidad, te perdono». Para mí un ejemplo de actitud de verdadero perdón es el artista independiente de «Pero …¿Quién mató a Harry?» de Hitchcock.

Un sanador no sanado es aquel que quiere dar sin tener antes. ¿Nos suena de algo? Si es lo que hacemos a diario: recomendar a otros, aconsejar… He perdido la cuenta de todas diferentes recetas que he ido vendiendo por ahí. Solo hay un Terapeuta, es la Luz, el Espíritu. Lo que único que podemos hacer es dejar que Él nos cure, permitiendo. Con él, ¡resultados garantizados! Un ejemplo del poder curativo de la Luz es Cay Villars y sus Círculos de Luz (https://joininginlight.net/).

Pececito sólo hay uno, porque formamos una unidad. Sólo con la aceptación de mi hermano puedo alcanzar la paz. Obrar milagros es un expresar amor compartido, en el que damos y recibimos al mismo tiempo.

En el sueño como tomadores de decisiones sólo tenemos dos evaluaciones posibles: la de la unión o la de la separación. Si no somos completamente felices, ya sabemos la que elegimos. Grandeza o pequeñez, he aquí la cuestión.

Nuestra grandeza viene de nuestra Fuente. El ego sólo nos ofrece la montaña rusa de la grandiosidad-pequeñez. La grandeza bendice, la pequeñez, ataca. Nuestra valía no la establecemos nosotros, ni nadie aparentemente fuera. Nuestra valía es un hecho porque proviene del Amor. ¡Podemos descansar, no tenemos nada que demostrar!

46. De convulsiones, madres y nada

Tiempo de lectura: < 1 minuto

Te vi en el parque esta mañana paseando al perro. Había una señora haciendo lo propio con su perro C. Llevaba guantes y mascarilla.

De repente, C empezó a convulsionar. Estaba en el suelo, lleno de miedo, espuma en el hocico. Ella comenzó a llorar. Le había pasado sólo una vez, hace ya muchos años. Restos de un vómito de hierba a su lado.

Te acercaste corriendo. «¿Qué se puede hacer?». Ella, «Nada, tan sólo esperar».

Tú querías abrazar a C, darle besos y decirle que no pasaba nada. ¡Pero no podías (Covid mediante)!

Pediste un milagro en tu mente.

C se levanta. Tambaleante. Se va estabilizando. Y poco a poco se va recuperando. Ella ríe todavía con lágrimas en los ojos.

Otro hombre con un perro pasa en ese momento. «Es normal. ¡Cuando comen hierba les puede suceder eso! Ya mismo se le pasa». Y se va.

¿Qué ocurrió aquí? ¡No sé!

Sólo sé que quisiste ser como una madre. Elegiste ayudar sin tener miedo, sin lágrimas. Simplemente ayudar sin dar realidad a lo estaba pasando. Hacerte cargo de las causas sin prestar atención al ruido y a la furia.

Ver las formas NO nos ayuda a entender lo que ocurre en el mundo de la forma. Hay una corriente de significado detrás, invisible, todo un mundo de pensamientos y decisiones que florecen en el mundo, como surgiendo de la «nada».

Esa «nada» es más real que esto que tengo delante de mis narices.

45. Avances, retrocesos

Tiempo de lectura: < 1 minuto

Me vino esta imagen durante la meditación de la mañana:

Avances en la integración de UCDM.

Por ego consciente me refiero a ese momento en el que uno toma conciencia de que el ego está al mando, pero al menos ya te das cuenta. Ahora ves el error, que es el paso inicial para poder corregirlo de la mano del Maestro ES.

Para mí el miedo crece temporalmente en la fase del ego consciente (el máximo de la curva de Miedo). Es por eso que a veces al iniciar el estudio de UCDM sufrimos una gran convulsión. Es ahí justo arriba también cuando tenemos dos opciones: o resbalar hacia atrás para quedarnos estancados en el campo de batalla (el ego nos tira hacia abajo, abandonamos el Curso) o dejarnos caer hacia delante y deslizarnos por la curva del amor impulsados por el Espíritu.

Me imagino como montado en un trineo, intentando coger todo el impulso que puedo. Y subo, subo, subo… Y se para.

Y caigo para atrás.

Y vuelve el nublado.

¡A ver si un día salimos volando arriba, arriba!

44. Ayunos

Tiempo de lectura: < 1 minuto

Quizá estos días confinados no sea tan prioritario comer poco.

Y tampoco lo sea escuchar menos noticias.

O movernos mucho.

O mandar menos whatsaps. O mandar más.

Lo que me vendría bien es ayunar de:

– dar consejos: «Deberías»

– usar imperativos: «Haz»

Si adquirir compromisos sirviera para algo, si mi mente recta fuera consistente, haría una solemne promesa: No más consejos. No más imperativos.

Nunca más en mi vocabulario.

Tu hermano (persona, animal, cosa) es un Hijo de Dios, tan libre como Dios lo parió.

¿Cómo osar interferir en su santa libertad, que es también la mía?