82. Rolling stones

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Tras inexplicables aventuras, los participantes llegaron a la meta según lo previsto (1)

El Plan de Dios y UCDM

Cuando una piedra rueda por una pendiente parece haber azar pero también inevitabilidad. Abajo va, nadie la puede parar.

Cada uno de nosotros es una piedra rodante, a un ritmo vertiginoso cumpliendo todas las etapas previstas.

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25. Operación Caballo de Troya

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Frase de Un Curso de Milagros: «El plan de Dios para tu salvación no se habría podido establecer sin tu voluntad y consentimiento. Tuvo que haber sido aceptado por el Hijo de Dios, pues lo que Dios dispone para él, él no puede sino aceptarlo. Y Dios no dispone nada sin Su Hijo ni Su Voluntad depende del tiempo para consumarse. Por lo tanto, lo que se unió a la Voluntad de Dios tiene que encontrarse en ti ahora, puesto que es eterno.» (UCDM, edición FIP, XXI, V, 5).

Cuando hablamos del Plan de Dios (PDD) nos suena como algo que ocurrirá en algún futuro lejano. También puede sonarnos a determinismo y revolvernos el estómago: ¿Pero es que no somos libres?

Para mí el PDD me suena a una broma. Dios es un gran juguetón. ¿Dónde esconderías tu tesoro para que los ladrones no lo encontraran? Justo ahí, en lo más aparente, a la vista de todos, para que nadie lo vea.

Venimos al mundo, a esta gran ciudad, llena de soldados y bullicio. Nos cuentan que tenemos que hacer esto y lo otro. Pero en el bolsillo del pantalón nos metieron una rara piedra inútil en la que pone «Rosebud». O resulta que alguien nos tatuó «Recuerda» en nuestra muñeca izquierda. O un gato aparece dos veces en un fallo del Matrix.

Tenemos un infiltrado, señores. Está ahí justo detrás de tus párpados, al volver la esquina del Corazón. En el lugar más prominente del salón, donde siempre miramos pero nunca «vemos». Y un día tonto una brisa caprichosa levanta un poco el velo del Caballo y surge un brillo tenue. Y lo único que pensamos es: WTF??? ¿Qué es esto?

El PDD quizá no conste más que de un pequeño truco, un humilde dispositivo instalado. Sólo hace falta para activarlo un gran cataclismo, una enorme decepción, una bajada del telón.

Y el velo del Caballo se abre. Y la luz entra a la ciudad. Y Troya no volverá a ser la misma.