CAPÍTULO 4: LA LUCHA DEL EGO POR PRESERVARSE

Tiempo de lectura: 5 minutos

1. El último alocado viaje:

 Embarcarse en el camino del ego es un camino alocado al fracaso. Vivimos en una pura repetición en la reafirmamos nuestra separación para acabar en la crucifixión del cuerpo que es la muerte. Esa fue la historia del Quijote, que al reconocerse sin valor, emprendió un camino egoísta de reafirmación, sin éxito. Podemos hablar desde el espíritu o desde el ego. Hablar desde el ego es no estar «inspirados». Si hablas desde el espíritu has elegido «Aquietarte y saber que yo soy Dios». El camino de la cruz no es el evangelio que Jesús nos ofrece.

 2. El profesor entregado

Jesús necesita profesores entregados. Ellos curan las mentes que es su objetivo. Los requisitos de un profesor entregado son:

1. Reconocer el problema de autoría (somos Hijos de Dios). Ese problema es el raíz de todo mal, no el dinero.

2. Profesar implica creer en una idea. No puedes enseñar sin integrar la idea.

3. Abandonar las falacias de superioridad-inferioridad (entre hermanos) y la ansiedad de la separación (como un niño al ser apartado de los padres). Esto genera la activación de las defensas del ego.

4. Enseñar refuerza nuestro propio aprendizaje. Con paciencia repetir las lecciones

5. Querer que sus alumnos no lo necesiten

6. Olvidarse de la imagen que los demás tienen de ti y no entrar en el choque de egos

7. Dejar ir el miedo del docente cuando el ego se involucra

3.  La fabricación del ego:

¿Para qué preguntarse del origen histórico del ego si a cada momento nos dejamos guiar por él? No hay que irse muy lejos para darnos cuenta que en cada instante fabricamos el ego, al no elegir por el espíritu. Protegemos el ego como los animales a sus cachorros. Lloramos como bebés cuando nos amenazan el ego. No tenemos un sentido real de auto-preservación.

4. La necesidad del ego de confirmase a sí mismo:

El ego es la creencia en la carencia (principio de escasez), y como tal no puede ser amable. Dar para obtener es su ley. La auto-estima es un sentimiento temporal de valía, pero siempre vulnerable a tensiones, reaccionando rebajándose o inflándose, según la situación. Los apetitos «corporales» proceden de la mente-ego no del cuerpo, al que el ego considera su casa.

5. La calma es del Reino de Dios:

Somos el Reino de Dios. La Navidad no es un período, es un estado mental, por el cual no hemos dejado de crear aunque el ego se empeñe en percibir. La oración del Reino:

El Reino es perfectamente unido y protegido y el ego no prevalecerá contra él.

Estamos reprimiendo la llamada de Dios en nuestro inconsciente. Sólo nuestra voluntad de dejar entrar la luz puede alejar la oscuridad del ego. Dios nos ha dado todo, porque ser es lo mismo que tener. El calmado ser del Reino de Dios es nuestra propia consciencia. ¡Si pusiéramos la misma vigilancia en conservarla que en proteger nuestro ego!

6.  Esto no tiene por qué ser así

Si no podemos oír la voz de Dios es porque hemos elegido no escucharla. Preferimos mirar el espejo oscuro del ego. Pero esto no tiene que ser así. Piensa cómo pensaría Dios. Aunque parezca difícil, es lo contrario porque tu mente es una con Dios.

La depresión, la ansiedad, la culpabilidad, no tienen por qué estar ahí. No estamos suficientemente vigilantes contra los esfuerzos del ego para desanimarnos. El problema no es tanto que no seamos capaces de concentrarnos, sino en creer que no merecemos el esfuerzo porque no valemos lo suficiente.

Eres un espejo de la verdad en el que Dios brilla con perfecta claridad. No miremos en el espejo del ego porque sus imágenes no son verdad.

La primera venida de Cristo fue cuando Dios creó la Filiación. La segunda venida de Cristo tendrá lugar cuando curemos nuestra mente, tal y como Jesús hizo. Es decir, cuando volvamos a nuestro Ser.

7.  La pregunta real

Cuando preguntas: ¿En dónde busco protección? El ego te dice que en él. Pero al mismo tiempo el ego se identifica con el cuerpo aunque a la vez desdeña su vulnerabilidad. Por lo que el ego es un callejón sin salida.

La Biblia dice que busques y hallarás. Pero buscar implica una investigación consciente que implica en ocasiones estudio, como con este curso.  Y esto implica una decisión por tu parte.

La pregunta que debes hacerte para cualquier cosa que emprendas es: ¿Para qué?

El ego utiliza todo tipo de prácticas de distracción para que no tomes esa decisión. Estas tácticas incluyen el entretenerte con cuestiones tangenciales o problemas conceptuales que te aparten de la verdadera pregunta.

8.  Las recompensas de Dios

Corregir la percepción es un proceso temporal, ya que la propia percepción es innecesaria en última instancia. ¿Quién ese «yo» que creer estar viviendo en este mundo? Cuando Jesús sugiere utilizar «Aquí estoy, Señor» no se refiere a cuerpos a este mundo, sino a reconocerte como consciencia, capaz de comunicación directa con Dios.

Todo el Curso es un proceso de condicionamiento, por el cual Jesús nos convence poco a poco de las recompensas de Dios. El ego se protege con la disociación de la verdad (no reconocer que somos los eternos hijos de Dios) y la represión de los impulsos de nuestra verdadera naturaleza. Cosecharemos las recompensas conforme apliquemos el Curso y cada pequeña recompensa ayudará a romper con el viejo hábito del ego.

La meditación es una empresa colaborativa, no podemos romper el vínculo con el resto de la Filiación porque os alejáis de Jesús. Dios vendrá a ti conforme se Lo des a tus hermanos.

9.  Preguntar y seguir la guía

Jesús siempre nos sugiere hacer las cosas juntos. Cuando pedimos su guía, expresamos nustra disponibilidad a soltar el control. Toda orientación que Jesús nos dé ten por seguro que no pondrá en riesgo a nadie y terminará en bien para todos. Jesús no sabe qué decisiones y situaciones se van a dar por adelantado (porque existe el libre albedrío) pero sí sabe que cuando surjan, el resultado será óptimo cuando lo compartas con él.

Jesús te dirá en cada momento a qué personas les puedes ofrecer un milagro, aunque realmente tanto tú como tu hermano necesitáis el milagro igualmente. Ofrecer milagros consolida la cadena de ayuda que conduce a la Unión de todos con Dios. Si hay tensión es porque experimentas oscilaciones entre la guía del ego y de los milagros. No te preocupes, Jesús siempre estará a tu lado para volverlo a intentar.

10.  Comunicación directa y completa

Al ego no le interesa la comunicación, porque él es la separación y comunicar es unir. El espíritu reacciona a lo que es verdad siempre igual y no responde ante ninguna ilusión. Crear y comunicar es lo mismo. Dios creó todas las mentes al comunicarle su Mente y las estableció como un canal eterno para recibir su voluntad. Sólo los seres de una misma naturaleza pueden realmente comunicarse y esta comunicación es totalmente abstracta, no incluyendo juicios, excepciones ni modificaciones.

La Biblia menciona que debes alabar a Dios. Pero Él no tiene un ego para que le digas lo maravilloso que es. Alabamos a Dios cuando aprendemos a tener una mente completamente útil y que no puede hacer daño. Sólo los verdaderamente útiles son invulnerables porque no protegen a sus egos, y nada puede hacerles daño. Su voluntad de ayudar es su alabanza a Dios. Dios sale de ellos y a través de ellos.

11. Ser realmente  útil

Los obradores de milagros son verdaderamente útiles bajo la dirección de Dios en tanto en que cuanto el Reino no esté unido. Ayudar es una forma de rehabilitación. Necesitas ayudar a rehabilitarse a nuestros hermanos porque haciéndolo, nos rehabilitamos nosotros mismos. En muchas ocasiones, la enfermedad en el cuerpo de nuestros hermanos nos hace retroceder porque el ego tiene miedo al reconocer su propia vulnerabilidad. Rehabilitar es alabar como Dios alaba. Él nos ofrece Su alabanza y nosotros debemos ofercerla a nuestros hermanos.

Aquí se incluye la oración de los verdaderamente útiles, podemos decirla en situaciones que requieran nuestra ayuda:

Estoy aquí únicamente para ser útil.

Estoy aquí en representación de Aquel que me envió.

No tengo que preocuparme por lo que debo decir ni por lo que debo hacer, pues Aquel que me envió me guiará.

Me siento satisfecho de estar dondequiera que Él desee porque sé que Él estará allí conmigo.

Sanaré a medida que le permita enseñarme a sanar.

CAPÍTULO 3: LA PERCEPCIÓN INOCENTE

Tiempo de lectura: 5 minutos

Este es un capítulo esencial del curso y que ayuda a poner los cimientos de la Visión (percepción verdadera). El cimiento inamovible es nuestro reconocimiento de ser Hijos de un Dios puramente amoroso. Mientras aprendemos esta lección en el mundo, seguiremos percibiendo, hasta que la integremos mediante la certeza que da el conocimiento. Conocer implicar integrar la mente dividida a su estado natural como instrumento de creación de la Consciencia pura. Este aprendizaje, ya sea en el marco de la terapia o de la enseñanza, requiere como única base el saber el milagro que somos.

1. La necesidad de estudiar:

O de cómo nos defendemos para escaparnos de la verdad

Este es un curso de entrenamiento de la mente y requiere de atención y estudio. Los buenos estudiantes reservan períodos de estudio durante el día. Quizá no te des cuenta que muchos de los problemas con los que te encuentras están solucionados aquí. O a veces crees que sí pero no lo consultas. A veces utilizamos el retraso mental como una defensa contra la verdad. En ocasiones, simulamos una «discapacidad intelectual» como una excusa para no seguir el Curso («Es muy difícil»).

2. Principios especiales para los obradores de milagros:

Más principios de milagros

– El milagro elimina la necesidad para preocupaciones de orden inferior (que involucran tiempo y espacio).

– Crear y fabricar son opuestos. La confusión se origina al responder a formas de creación falsa con cualquier cosa distinta al deseo de curar (milagro).

– El milagro siempre niega el error y afirma la verdad. Lo que no tiene efecto no tiene existencia real, es vacío.

– El poder para el ajuste de niveles del milagro conlleva curación. El perdón es vacío si no conlleva corrección.

– «Haced esto en memoria mía» es una solicitud de cooperación a hacer milagros. El tiempo está bajo la dirección de Jesús, la eternidad pertenece sólo a Dios.

3. Reconciliación sin sacrificio:

O de algunas nociones sobre Dios que no tienen sentido

1. La Reconciliación se inició con la crucifixión -> fue la Resurrección. Nada puede destruir la verdad.

2. Dios exige sacrificios –> Dios sólo ofrece misericordia, amor

3. Dios no quiere que te des sin medida–> no sólo no debes victimizar a los demás, tampoco a ti mismo. Debes aprender a dejar peticiones no atendidas de los demás cuando corresponda.

4. Jesús es el Cordero de Dios, por haberse sacrificado por nosotros–> No, es el cordero por ser el símbolo de la inocencia.

5. El cordera quita los pecados del mundo por su sacrifico–> los inocentes lo son porque no ven el pecado. En gracia tu mente ve a Dios. La ofrenda en el altar es la Reconciliación, no el sacrificio.

4. La percepción inocente:

Inocente y verdadero es lo mismo. Percibir verdaderamente es ver la realidad tal como es. Si sólo lo que es verdad, existe y sólo lo creado por Dios y por sus hijos con su misma voluntad es real, no se puede ver más que perfección. Percibir verdaderamente implica cancelar toda nuestra visión errónea de nosotros y los demás, porque los ves tal como fueron creados.

5. Percepción frente a conocimiento:

Percibir correctamente debe ser previo al conocimiento. En la percepción correcta todavía hay corrección, porque hay interpretación (acertada). En el conocimiento hay certeza total. Reconocer a un hermano es volverlo a conocer, todo conocimiento es reconocimiento, porque antes de la separación ya conocíamos. La oración del milagro es:

Jesús, ayúdame a ver a mi hermano como es, para poder liberarnos ambos

6. La mente dividida:

Tu espíritu sabe, ama y crea. En cambio tus funciones actuales son equívocas, porque nuestra mente está dividida. El espíritu no tiene niveles y todos los conflictos provienen del concepto de niveles. Los niveles producidos por la separación son desastrosos.

La mente consciente es el nivel de la percepción, mientras que el superconsciente es el nivel que quiere conocer. El subconsciente tampoco es un contenedor de productos de desecho, todo nivel tiene poder creativo. El subconsciente consiste fundamentalmente en la habilidad de hacer milagros y debería estar bajo la guía de Jesús. Todo el poder creativo de la mente proviene del espíritu.

El Curso utiliza espíritu en el sentido que Advaita utiliza Consciencia. Podemos resumir el proceso de separación como el momento en que la Consciencia quiere experimentar los grados y para ello crea la mente (aspecto creativo de la consciencia) que percibe. Esta mente genera un mundo porque para percibir grados tiene que haber algo que percibir (mundo) y algo con lo que percibir (cuerpo). Es decir, la mente genera la materia. La mente que percibe tiene dos opciones: recordar su origen (percepción verdadera o Espíritu Santo) u olvidarlo y crearse un cuerpo (ego o percepción errónea).

El error se debe corregir desde abajo hacia arriba, lo que implica unificar nuestra mente para que recuerde el espíritu y su conocimiento.

7. Más allá de la percepción:

La capacidad de percibir aparece tras la separación. La percepción surge de una sensación de carencia para la cual tenemos que hacer y fabricar cosas. Conocer no requiere acción. Lo mejor que podemos hacer con la percepción es percibir milagrosamente hasta que por fin nos conozcamos a nosotros mismos (como milagro realizado por Dios a su semejanza) y a Dios mismo. Mientras dure la percepción, la oración es necesaria (hay algo todavía que pedir). Cuando conocemos, la oración da paso a la comunión.

8. La meta esencial de la terapia:

En este apartado hay dos ideas fundamentales:

1. la terapia es una forma de obrar milagros. En la interacción, todos somos iguales, no hay terapeuta, no hay paciente, ambas ganan en la transacción. El terapeuta es simplemente quien tiene temporalmente una mejor percepción de la realidad a ofrecer a su hermano. Las condiciones para la terapia son:

a) apreciar el poder del pensamiento

b) apreciar la igual de todos

c) la voluntad de soltar todo lo que no sea verdad

2. la importancia de no validar la opinión de los demás sobre nosotros mismos. No somos una imagen, no somos opinables, no debemos reaccionar ante sus errores. El perdón es reconocer que sus falsas percepciones no pueden dañarte.

9. El miedo a enseñar:

Al igual que la terapia, la relación profesor-estudiante es la de obrar milagros. No hay nadie por encima o por debajo, la interacción entre ellos es abolir las diferencias. El papel de un maestro es llevarse a sí mismo y a los demás fuera del desierto. El propósito de enseñar es siempre abolir el miedo, es decir, enseñar sólo la verdad. Pero para ello el maestro debe perder el miedo sabiendo quién es realmente. Jesús alaba a Descartes al contar con la certeza de su existencia en «Pienso, por lo tanto, existo».

10. El juicio y el problema de la autoridad:

Enjuiciar está implícito en percibir, siempre hay una evaluación, una selectividad, como si pudiéramos elegir nosotros la realidad. Vivir sin juicios libera tremendamente y no es necesario juzgar para organizar tu vida. Enjuiciar genera una tensión intolerable, que nos debilita y nos lleva al agotamiento continuo.

Todo nuestro deseo a rechazar y nuestro miedo proviene de no reconocer nuestro autoría por Dios. Con ello tiramos por la borda nuestra propia paz.  Desea el Reino de los Cielos e implicará que sabes quién eres y aceptas tu herencia.

11. Los cimientos inamovibles:

Todas las ideas, aunque sean equivocadas, son poderosas, porque han sido producidas por el Hijo de Dios. La creencia de tu propia autoría el centro de tu sistema de pensamiento. Al creer en la separación has puesto el cimiento sobre una mentira, que es destructiva y engendra miendo (el diablo es el símbolo de la separación).

El cimiento inamovible es tu creación por Dios, porque en ella está la verdad y la luz. Nuestro Reino no es de tu mundo. Abandonamos el mundo no por la muerte sino por la verdad.

CAPÍTULO 2: LA DEFENSA CORRECTA Y LA LIBERACIÓN DEL MIEDO

Tiempo de lectura: 6 minutos

Este es uno de los capítulos «psicológicos» de UCDM versión CAE. Es un capítulo esencial porque pone las bases del sistema de pensamiento del Espíritu. Es también uno de los capítulos más largos (51 páginas).

1. El significado de la posesión

O de como buscamos sustituir a Dios obteniendo del exterior

Toda nuestra tendencia a poseer o ser poseídos (dinero, personas, por espíritus, conocimiento) no es más que distorsiones de nuestro deseo profundo por ser poseídos por Dios, de nuestra irresistible atracción hacia Él. Esas distorsiones son la falacia de la posesión. No podemos ser poseídos por nada de nuestro mundo (no hay tiranía), porque nuestra voluntad es libre que es como Dios nos creó (sí hay autoridad, porque nos creó).

2. La causa de la separación:

O de por qué nos separamos de Dios

Una malinterpretación del deseo de conocimiento (comer del árbol del conocimiento tras las mentiras de la serpiente-ego) nos llevó a abandonar voluntariamente nuestra paz mental (Jardín del Edén). Nos separamos de Dios al querer nosotros mismos nuestros autores. Y entonces comenzamos a fabricar el mundo (miedo) en sustitución de nuestra capacidad de crear en el amor. Fabricar es proyectar miedo hacia fuera, extender es proyectar amor hacia fuera.

Al separarnos nos quedamos dormidos, de hecho desde «Adán» seguimos así. Ahora es necesario deshacer la aparente separación, salvándonos, iluminándonos, mediante el Regreso-ReUnión (Atonement) con Dios.

3. El uso adecuado de la negación:

O cómo negar las ilusiones es un paso previo a aceptar nuestra verdadera identidad

Podemos negar la verdad (mundo) o negar la ilusión (cielo). Mediante la negación el error defendemos la Verdad. Al negar la ilusión, liberamos la mente y nuestra voluntad para volver a crear. El curso es un camino de discernimiento, para separar el grano de la paja.

4. La reinterpretación de las defensas:

O cómo utilizar nuestras defensas en defensa de la Verdad.

Todos los mecanismos psicológicos utilizados para defender nuestra sombra (intelectualización, disociación, retirada, huida, distanciación, regresión, sublimación) son reinterpretados por el Espíritu como mecanismos útiles para defensa contra la ilusión.

 5. La Reconciliación como Defensa:

O cómo la Defensa definitiva es la Reconciliación

La Reconciliación es el mecanismo ideado por Dios para poner fin a la separación. Este proceso se inició mucho antes de la resurrección de Jesús. Muchas almas y ángeles fueron enviados durante mucho tiempo antes pero tuvieron que retroceder ante la fuerza de los ataques de los separados. Mediante la Reconciliación nos liberamos de nuestro pasado al tiempo que regresamos a Dios. Cuando la Reconciliación haya sido alcanzada por toda la Filiación ya no habrá necesidad del tiempo, que es un efecto de la separación.

La Reconciliación requiere un compromiso total por nuestra parte. Nos cuesta creer que una defensa que no es destructiva puede ser buena. La asociamos con perder algo. Pero los mansos son los que heredarán la tierra porque sólo quien no ataca puede ser fuerte.

6. La restauración del Altar:

O cómo la Reconciliación con Dios es un proceso interior de recuperación de nuestra verdadera voluntad

La Reconciliación sólo puede ser aceptada en tu interior. Desde la separación hemos utilizado las defensas para protegernos de la Reconciliación y mantenernos separados. La santidad de un templo reside en el altar interior. El cáliz se encuentra en nuestro altar interior, más allá del cuerpo.

Es una cuestión de tiempo que todos aceptemos la Reconciliación. Su inevitabilidad parece contradecir nuestro libre albedrío, pero esto no es cierto porque nuestra verdadera voluntad coincide con la de Dios. El umbral del dolor puede ser grande, pero no ilimitado. Al final todo el mundo reconoce que hay un camino mejor. Los Hijos de Dios tenemos derecho a la perfecta paz que proviene de la perfecta confianza.  Dios está sólo sin sus Hijos y nosotros nos sentimos solos sin Él.

7.  El milagro como un medio de curación:

O como corregir la confusión de niveles es un paso esencial en la Reconciliación

Curarse implica liberarse del miedo. Y para ello se debe reconocer que el nivel de la mente con el espíritu es el nivel causativo. El cuerpo es un pensamiento de la mente y es utilizado como un medio de aprendizaje. El querer alcanzar la felicidad mediante el cuerpo en magia. El mundo material es un producto de la Mente colectiva, que es la que necesita curación.  Magia es creer que la materia tiene poderes creadores o curativos. Sin embargo, los procedimientos mágicos (p.ej medicamentos) pueden ser útiles inicialmente para evitar exacerbar el miedo, que no haría más que reforzar la separación. Esto es algo que diferencia UCDM de la ciencia cristiana.

8. La única responsabilidad del obrador de milagros:

O como aceptar la Reconciliación es el paso necesario para obrar milagros

El obrador de milagros deber aceptar la Reconciliación, reconociendo que la mente es el único nivel causativo. Así se evita exagerar la importancia del cuerpo (es sólo un mecanismo de aprendizaje) y enfatiza el papel de la mente como única capaz de aprender. El aprendizaje implica despertar el ojo espiritual y apartar la fe en la visión física.

9. La corrección del miedo:

O como liberarnos del miedo es nuestra responsabilidad

Somos responsables de ejercer nuestra voluntad para liberarnos del miedo. El miedo implica que hemos elevado preocupaciones físicas al nivel mental. Si no nos permitimos comportamientos inapropiados, ¿por qué si permitimos pensamientos dementes? Somos responsables de lo que pensamos, que es donde podemos ejercer la elección. Jesús nos sugiere que dejemos bajo su control los aspectos materiales de la vida y que nos guíe en el discernimiento de las elecciones. No pidamos que nos libre del miedo pero sí que nos ayude a recuperar nuestra voluntad por la cual tomamos decisiones.

Si hay miedo, es que hay conflicto, entre lo que quieres y lo que haces. Sólo la mente puede producir miedo. Esto no se corrige haciendo las cosas mejor, sino QUERIENDO mejor.

El proceso de corrección consta de los siguientes pasos:

1. Reconoce el miedo

2. Si tienes miedo, no has elegido el amor.

3. la elección de amor perfecta es la Reconciliación.

Aquí aparece la oración de la Reconciliación, que podemos resumir:

– rezo para unificar mi voluntad con la de Dios

– rezo para aceptar la Reconciliación con convicción

– rezo para que mi miedo sea sustituido por amor

– afirmo mi voluntad para aceptar y actuar según el principio de la Reconciliación

– Y termina diciendo: «Aquí estoy»

 10. El poder real de la mente:

O la importancia de reconocer el poder de nuestra mente, tanto cuando fabrica como cuando crea

Reconozcamos que la mente es un agente poderoso, que nunca cesa, nunca duerme, lleno de fuerza creativa. Esta energía se puede utilizar para fabricar (miedo) o crear (amor). 

No hay pensamientos ociosos, todo pensamiento produce efectos.  Necesitamos entrenamiento para vigilar nuestros pensamientos. Para ser obrador de milagros es necesario reconocer plenamente el poder de los pensamientos y renuncia al pensar errado.

11. El conflicto básico:

O de la estructura de la estructura de la mente y cómo sólo hay dos opciones: miedo y amor

En esta sección J. aborda el tema del inconsciente. Incluyo un diagrama que resume en líneas generales:

Este diagrama está inspirado en otro realizado por Robert Perry, que pude ver en una de sus clases del programa Course Companions. Es interesante observar que el conflicto (localizado entre el consciente y el inconsciente superficial, en continua retroalimentación) está limitado por nuestra tendencia al amor, que surge como corrientes ascendentes de nuestro inconsciente más profundo, atraído por el imán del Dios. Creo que es una forma muy novedosa de representar la naturaleza humana, esencialmente amorosa, frente a otros visiones más pesimistas.

El conflicto básico está entre crear o fabricar (crear erróneamente), entre elegir amor o miedo. El conflicto no puede desaparecer hasta reconocer que las creaciones erróneas (derivadas del miedo) no son reales. Sólo nos queda dejar de proyectar YA y aceptar la Reconciliación para perdonar las proyecciones del pasado.

12. Maestría del amor:

0 de cómo sólo merece la pena centrarse en el amor

El miedo no puede controlarse. El mero hecho de creer en su existencia, impide su control. El conflicto sólo se puede resolver siendo un maestro del amor. El miedo es nada y el amor, todo. Debemos aceptar que hemos creído en la separación, sino no podremos revertirla.

Dios ha creado un solo Hijo, formado por muchas mentes. La Filiación en su unidad trasciende la suma de las partes. Cuando una de las mentes falta, la unidad está incompleta. El conflicto no se podrá resolver hasta que todas las partes individuales hayan regresado.

El proceso de la maestría del amor es iterativo y retroalimentado. Se inicia con un poco de disposición, que es un prerrequisito. Con cada milagro ganamos algo de confianza en nuestra habilidad como obradores. Esa confianza refuerza nuestra maestría. La confianza total sólo se alcanza con la maestría.

13. El significado real del Juicio Final:

O de cómo el JF es simplemente una evaluación para preservar sólo el amor

En nuestra vida las únicas creaciones reales son las derivadas del amor. Todo lo demás es superfluo. El JF consiste en una evaluación sobre aquellos que hemos creado con amor. El JF no es Dios, es nuestro. Tal y como lo entiendo, el JF puede verse en diferentes escalas:

a) el largo plazo, en la que el JF tendrá lugar cuando todos nosotros caigamos en la cuenta que sólo el amor permanece. Será la culminación de la Unión con Dios. Llevará millones de años.

b) el medio plazo, en la que puede ocurrir al final de nuestras encarnaciones. En nuestro momento de transición evaluaremos nuestras creaciones. Un proceso similar es por el que han pasado muchas personas en las experiencias cercanas a la muerte (ECM).

c) el corto plazo, por el cual por ejemplo, al final de cada día, hacemos el balance de lo realizado.

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Tiempo de lectura: 2 minutos

Para mí el Capítulo es una descripción de las leyes del amor, tal y como podría encontrarse en un manual de física como por ejemplo la ley de la gravedad. El Capítulo 1 es el más importante del libro. Por eso el curso es un Curso de Milagros y por eso los principios se encuentran en el primer capítulo, constituyendo los cimientos del resto de la enseñanza de J.

1. Los milagros como expresión de Amor

El milagro es una expresión, un acto, un gesto de amor. Es la forma en que se expresa el amor en el mundo físico que aparentamos vivir.

Todos los milagros son iguales, no hay grandes ni pequeños (P. 1). Igual que para unos padres, a todos los hijos se les quiere igual. En sí, los milagros no son lo esencial, sino el amor que los inspira (P. 2 y 3). En nuestro estado natural (que aparentamos perder en la Separación), hacer milagros sería natural, como respirar, no conllevaría ningún esfuerzo (P. 4 y 5). Los milagros son la consecuencia lógica de nuestra naturaleza como Hijos del Amor. De Amor estamos hechos, ¿qué podríamos expresar si no? Pero al estar desconectados de nuestro estado natural, hemos de purificar nuestra mente para volver a casa.

2. Los milagros son un intercambio

En este intercambio, tanto el dador como el receptor nos curamos, todos ganamos (P. 7). Proceden del que aparenta tener más hacia el que menos, pero no cumplen la ley de la conservación de la materia, porque el amor crece (se extiende) en la transferencia (P. 8 y 9). ¿De dónde viene el Amor? Procede de la oración y la meditación, de conectarnos con la fuente misma, de enchufarnos al Amor-Dios. Es un ciclo VIRTUOSO de creación y extensión de más Amor (P. 11).